Casi seis de cada 10 trabajadores a tiempo parcial desearían tener un empleo a tiempo completo

Publicado el 26/03/2018

España lideró el aumento del empleo a tiempo parcial involuntario en la UE durante la crisis

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Casi seis de cada 10 trabajadores que tienen una jornada a tiempo parcial están subempleados, es decir, desearían tener un trabajo a tiempo completo.

De acuerdo con la última Encuesta de Población Activa, correspondiente al cuarto trimestre de 2017, de los 2.805.400 de ocupados que tienen un empleo a tiempo parcial, 1.607.300 trabaja en esta jornada por no haber podido encontrar un trabajo a tiempo completo. Así, un 57,3% de los trabajadores a tiempo parcial son involuntarios frente al 7,3% que ha escogido esta jornada para poder hacer cursos y formarse o el 10% que alega necesitarlo para poder atender el cuidado de niños, enfermos o personas mayores.

El empleo a tiempo parcial resistió mucho mejor durante la crisis. De hecho, sólo cayó en 2009, el resto del tiempo creció. De este modo, ha aumentado mucho su peso sobre el total del empleo. Si en 2008 representaba menos del 12%, en 2014 llegó a hasta más del 16%. Y en el último trimestre del año se ha situado en el 14,8%.

Y aunque este incremento no es algo exclusivo de España -el empleo a tiempo parcial está aumentando en toda la zona euro-, sí presenta una importante diferencia. Mientras que en otros países europeos como Alemania este tipo de jornada es algo deseado por los trabajadores, en nuestro país y en Italia está creciendo la modalidad involuntaria, según un artículo publicado esta misma semana en el boletín económico del Banco Central Europeo (BCE). En concreto, España es el país que más ha contribuido a las variaciones de subempleo de la zona euro.

Un empleo «precario», concluye el informe, que ofrece a los trabajadores «menor seguridad», «menor satisfaccción y salarios más bajos».

Desde UGT denuncian que «el contrato a tiempo parcial en España es un contrato fallido, que se ha convertido en un instrumento de precariedad laboral al ser eminentemente involuntario».

Para el sindicato, «el empleo a tiempo parcial puede ser una fórmula para compatibilizar una necesaria flexibilidad de las empresas con la voluntad de las personas trabajadoras de conciliar otras actividades vitales como los estudios, la maternidad/paternidad, los cuidados familiares…», pero matizan que éste «no es el caso de España, donde, con una regulación ultraflexible, se configura prácticamente como ‘un contrato a llamada’ con el que es imposible cualquier tipo de conciliación», señalan en su último informe sobre la situación del empleo en España.

Si analizamos los datos de la última EPA por sexos, de los 2,8 millones de trabajadores con una jornada a tiempo parcial, más de dos millones son mujeres (un 73,74%) frente a sólo 733.300 hombres. Es decir, tres de cada cuatro empleos a tiempo parcial están desempeñados por mujeres.

Y por áreas de actividad, casi un 30% de los empleados con este tipo de jornada trabaja en ocupaciones elementales y otro 22,1% se dedica a servicios de restauración, personales o son vendedores.

Pero no es algo que denuncien sólo los sindicatos. En su balance de las últimas reformas laborales, la CEOE constata que los trabajos a tiempo parcial en España han duplicado su presencia en los últimos 20 años sobre el total de la contratación y reconoce que existe un «elevado porcentaje» de involuntariedad en esta modalidd de contrato.

Éste y otros temas como la elevada temporalidad en nuestro mercado laboral forman parte de los asuntos que se están debatiendo en la mesa por la calidad en el empleo, en la que participan los agentes sociales y el Ministerio.

Entre las propuestas que han presentado UGT y CCOO para reducir la parcialidad involuntaria figura: «Modificar el régimen de contrato a tiempo parcial en su integridad, de forma que se garantice una retribución suficiente y una seguridad en la organización del tiempo de trabajo para las personas empleadas».

Fuente: elmundo.es