El paro se enquista en mayores de 45 años

Publicado el 14/05/2014

El 59% de los desempleados de larga duración supera esa edad El aumento continuado y el bajo ritmo de contratación auguran un horizonte poco esperanzador

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Fuente: El Correo de Burgos

12 de MAY / L.B.

Son pocos los ciudadanos que comparten el optimismo de algunos políticos frente al supuesto cambio de tendencia económica. Los hay además que, dada su situación, ni atisban siquiera esos brotes verdes que otros dicen contemplar. El paro es el gran problema y aún más para determinados colectivos que, por sus características, tras ser expulsados del mercado laboral se topan con gruesos muros pese a su empeño por regresar. Una vez más, los datos constatan el drama.

El informe anual del mercado de trabajo elaborado por el Observatorio Provincial de Empleo de Burgos sirve en bandeja las cifras y señala a los mayores de 45 años como el grupo de desempleados con peores perspectivas. La evolución estadística evidencia que esta lacra se enquista a partir de esa edad.

Así, pertenece a este colectivo el 59% de los 13.388 parados de larga duración -aquellos que suman más de 12 meses como demandantes de empleo- con los que la provincia cerraba el año pasado. Son, en concreto, 7.901 personas, más del doble de las 2.667 que se encontraban en la misma situación en 2008.

Si nada lo remedia, la cantidad subirá pues la tendencia registrada en la contratación según este mismo informe apenas palia la situación. Y es que solo un 33% de los 3.513 contratos a parados de larga duración -apenas un 3,4% del total- generados en 2013 los rubricaron mayores de 45 años. Si bien es cierto que también se han incrementado en el último lustro, la comparativa es tan distante que dibuja un horizonte poco esperanzador para los parados de mediana edad.

Al margen de la duración del desempleo, las cifras generales tampoco mejoran el panorama. Los mayores de 45 años representan el 43% de los 31.965 burgaleses sin trabajo acumulados el año pasado. Un vistazo detenido arroja además que tras el aumento continuado del paro en todas las franjas de edad hasta 2012, la tendencia cambiaba el año pasado, cuando la comparativa anual ofrecía descensos leves del número de desempleados entre los 16 y los 44 años, limitándose en incremento también reciente a las edades más avanzadas, que desde 2008 han duplicado su cifra de parados. La sangría, por lo tanto, continua.

En cuanto a contratos, el 20% del total de los firmados en 2013 ‘colocaron’ a mayores de 45. La mitad fue para burgaleses entre 45 y 49 años y el 10% restante, poco más de 12.400, devolvieron al mercado laboral a mayores de 50 años.

El análisis que brinda el Observatorio Provincial de Empleo de Burgos por colectivos permite confirmar que la situación se repite en otros grupos a estudio. Entre las mujeres la realidad es igual de dura para paradas con más de 45 años. Desde esta edad hasta la jubilación suman un 43% de las 16.197 desempleadas con las que finalizó 2013. También en este caso, como ocurre con los datos generales de paro larga duración, es en esta franja de edad donde se concentra el incremento reciente, frente a una contratación que ronda el 20%.

Entre las personas con discapacidad -aunque las cifras son inferiores en términos absolutos- las proporciones se repiten.

Ganas e ilusión

Fernando es uno de tantos burgaleses con rostro que pone voz a la estadística. Una persona convertida en número que pelea por mantener el ánimo. Forma parte de la Asamblea de Parados y Precarios de Burgos, donde, asegura, los mayores de 45 son mayoría. «Será que los jóvenes tienen más salida y que nosotros necesitamos ese apoyo mutuo para no perder las esperanza», supone. Afirma que la sensación entre los afectados por este especial azote de la crisis a partir de ‘cierta’ edad es la misma: «Pones muchas ganas e ilusión en reciclarte, en actualizar tus conocimientos o ampliarlos, pero llega la hora de la verdad y compites por un puesto con jóvenes muy bien preparados».

Aunque surgen pequeñas oportunidades -casi siempre en forma de contrato temporal- la ley del mercado se impone y juega en su contra. «Las empresas prefieren ahorrar dinero a la estabilidad y experiencia que puede aportar alguien más mayor. Y lo cierto es que hay muchas más bonificaciones para contratar a jóvenes», lamenta Fernando.

Mientras tanto, colectivos como la Asamblea de Parados y Precarios se empeñan en demostrar la utilidad de estas personas con una lucha que tiene sus frutos. El más reciente se fraguó el pasado viernes al lograr el que Pleno municipal aprobara por unanimidad descuentos en autobuses e instalaciones deportivas para parados y precarios. «A falta de empleo seguiremos trabajando en este sentido y reivindicando derechos», apostilla.