Los Grupos de Acción Local y la consecución de la Agenda 2030

Publicado el 09/10/2020
boletin especial

LEADER se basa en la aplicación de estrategias de desarrollo local participativo en cada territorio concreto, reforzando la coherencia territorial y social y contribuyendo al desarrollo sostenible a largo plazo.

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Con motivo del V Aniversario de la adopción de la Agenda 2030 este pasado 25 de septiembre y aprovechando el estudio sobre la evolución de los ODS en España, “Sustainable Development Report 2020: The Sustainable Development Goals and Covid-19″, desde REDR hemos querido lanzar un boletín especial. En él analizamos el escenario en el que se encuentra España con respecto a la aplicación de los ODS en base a este estudio: ¿Qué objetivos suponen aún un desafío para España? ¿Cuántos objetivos se han cumplido?

Sobre todo, con este boletín especial queríamos mostrar la relevancia que tienen las zonas rurales en este camino hacia la sostenibilidad. A pesar de que las políticas y medidas creadas para el cumplimiento de la Agenda 2030 estén muchas veces enfocadas hacia el mundo urbano, en REDR sabemos que contar con el medio rural no es una opción: su colaboración es una de las claves necesarias para dejar a un lado los retos y pasar al escenario 2030.

La Agenda 2030 supone una gran oportunidad para todos los países del planeta, ya que abre la puerta al reequilibrio de las desigualdades que han existido tradicionalmente entre países y territorios, actuando de la mano del bienestar social y del planeta, la prosperidad económica, la paz y las alianzas. Es decir, la Agenda 2030 abre la puerta a una mayor cohesión territorial entre regiones y entre el mundo urbano y el rural. Para España, los ODS suponen la posibilidad de apostar por un mundo rural vivo y sostenible, donde los servicios públicos de calidad, el acceso a la tecnología limpia y el empleo digno formen parte de sociedades cohesionadas e igualitarias.

LEADER se basa en la aplicación de estrategias de desarrollo local participativo en cada territorio concreto, reforzando la coherencia territorial y social y contribuyendo al desarrollo sostenible a largo plazo.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 buscan la consecución de un mundo más justo y sin desigualdades. España fue uno de los 193 países que firmó en 2015 su compromiso por su cumplimiento. Desde entonces, ha conseguido avanzar en muchos de los 17 objetivos, pero aún quedan varios desafíos a los que hacer frente para lograr un escenario 100% sostenible.

El ODS 13 de “Acción por el Clima”, es el objetivo que supone actualmente un mayor desafío para España. El medio rural puede aportar multitud de soluciones integrales y duraderas, comenzando por los sistemas de adaptación al cambio climático, estrategias de reutilización de recursos y economía circular, o políticas para el impulso de energías renovables. El ODS 2 de “Hambre Cero” también supone un gran reto para el país, por la prevalencia de la obesidad y por unos niveles tróficos inadecuados. Esto se puede solventar con medidas que fomenten los policultivos, la actividad agrícola a pequeña escala y el consumo local de alimentos saludables, algo que no se puede conseguir sin la implicación de los territorios rurales.

LEADER es una herramienta fundamental que puede ser utilizada junto con los ODS como palanca de cambio en el medio rural. A través de la implementación interna por parte de los GAL y de su implementación transversal en los proyectos y programas se está colaborando por un futuro más sostenible, donde todo paso en favor de las áreas rurales se haga de la mano de la sostenibilidad medioambiental, económica y social.

El primer paso para un correcto trabajo de los ODS dentro de los grupos pasa por conocer los ODS e identificar aquellos sobre los que puede ser mayor el impacto en base a su campo de actuación. Tras esto, el grupo debe seleccionar aquellas metas sobre las que desea centrarse y establecerse una serie de objetivos concretos, realistas y medibles. Es esencial que, en el caso de necesitar un apoyo para su implementación, no duden en contar con personas técnicas externas que puedan orientar su intervención. Tras esto, el seguimiento de los proyectos y la comunicación de resultados son elementos clave del proceso, sin los cuales el ciclo de implementación estaría incompleto.

Fuente: www.redr.es