‘Erasmus rural’ para jóvenes o cómo llevar el espíritu emprendedor al campo

Publicado el 05/04/2021
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Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha presentado esta misma semana en el Senado el proyecto “Erasmus rural” en forma de bolsa de empleo orientada a que la juventud realicen su primera experiencia laboral en entornos rurales.

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Con el fin de que la juventud sea consciente de la realidad de la España vaciada, se acerque a ella y a las posibilidades que esta ofrece, el Gobierno ha presentado un proyecto -’Erasmus rural’- en forma de bolsa de empleo orientada a que los jóvenes realicen su primera experiencia laboral -de al menos tres meses- en entornos rurales.

Esta iniciativa del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico presentada esta misma semana en el Senado, pretende ser una realidad a finales del curso académico 2021-2022 con 100 estudiantes que obtendrán su primer trabajo en pequeños municipios, “al estilo de lo que se ha hecho con el Erasmus en Europa, rompiendo fronteras”, según explicó la ministra, Teresa Ribera.

Desde la Plataforma Soria ¡Ya! no lo ven con malos ojos, porque este nuevo Erasmus “puede ser un punto en el que apoyarse, para que los jóvenes conozcan también el mundo rural y puedan encontrar una solución”. Aunque su portavoz Carlos Vallejo -en declaraciones a RTVE.es- tiene claro que “no es la gran solución al mundo de la despoblación”.

Este proyecto se enmarca entre las 130 medidas del plan diseñado por la Comisión Delegada del Gobierno para el Reto Demográfico, que ya ha sido aprobado por el Gobierno y dotado con 10.000 millones de euros para los próximos tres años.

“Crear sinergias”

La vicepresidenta cuarta ha explicado que con esta nueva modalidad educativa al estilo Erasmus pretenden que los jóvenes tengan una “conexión emocional y laboral” con el entorno rural. Una forma de conocerlo y, sobre todo, no olvidarse de él.

Para Carlos Vallejo “al final todo es crear sinergias”. Según él, “que las empresas del medio rural puedan contar con técnicos cualificados que están estudiando en distintas universidades siempre es una ventaja”.

Vallejo hace hincapié en que “si esos estudiantes tienen capacidad para emprender y han conocido el potencial que tiene una zona rural determinada, pueden empezar a desarrollar su actividad empresarial en distintas provincias que necesiten ese espíritu emprendedor”, lo que sería “otra pequeña ayuda”.

“Acercar la sociedad rural y la urbana”

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR), Teresa López, ha explicado a RTVE.es que ellas llevan años intentando ”acercar la sociedad rural y la urbana” para hacer ver que su entorno ”también puede ser un lugar de oportunidades”. En cuanto a la medida, cree que “es una ocasión para que los jóvenes abran su mente y conozcan cuál es la realidad del mundo rural”.

En concreto, López se refiere a “facilitar un conocimiento real: sin la visión romántica del campo y sin estereotipos”. Para ella eso ya sería suficiente, pero si además algunos jóvenes al terminar su estancia en el municipio “deciden involucrarse, quedarse, apostar por él y dinamizarlo, bienvenido sea”.

Aunque para que esto último llegara a suceder, López ve necesario que “se vaya corrigiendo la infradotación de servicios para que los estudiantes comprueben que el entorno rural es un buen lugar donde desarrollar su proyecto de vida”. Esta idea es compartida por Silvia del Río, representante de la agrupación Jóvenes Castilla y León, quien se pregunta “qué viene después del Erasmus rural” si no se rompe con la barrera del acceso a los servicios básicos.

“Desgraciadamente carecemos de empresas”

Si bien Vallejo defiende que “todo ayuda porque es un problema muy complejo, que requiere de múltiples soluciones”, el portavoz de la plataforma soriana recalca que en su provincia “desgraciadamente carecemos de empresas”.

Esta situación podría ser un problema a la hora de aplicar el Erasmus rural, porque como explica Vallejo, no tienen “una gran cantidad de empresas como para que puedan venir una gran cantidad de estudiantes a realizar sus prácticas”. Por ello, Teresa López entiende que lo ideal para implementar esta medida es, a su vez, ”apostar por facilitar la creación de empleo”.

Todavía no se ha detallado cómo funcionará esta nueva bolsa de empleo, más allá de que se comenzaría a aplicar a finales del curso 2021-2022 con 100 estudiantes. Desde el Miteco (Ministerio para la Transición Ecológica) han explicado a RTVE.es que se trata de una iniciativa conjunta entre la Secretaría General para el Reto Demográfico y el Ministerio de Universidades y todavía no han concretado la cuantía de las becas ni el procedimiento de adjudicación de plazas. Pero en España ya hay un antecedente reciente y que sigue funcionando a día de hoy.

En busca del cuarto ‘Desafío’

En 2018, la Universidad de Zaragoza, a través del Servicio de Orientación y Empleo (UNIVERSA), y en colaboración con la Diputación Provincial de Zaragoza, comenzó un programa de prácticas remuneradas en su territorio provincial orientado a facilitar el encuentro entre la oferta y la demanda de talento.

Este ‘Erasmus rural’ fue llamado Desafío, por el reto que supone que los estudiantes universitarios de últimos cursos deseen explorar el medio rural como posible mercado laboral. En 2018 se completaron 13 prácticas de esta categoría, y un año después consiguieron doblar los resultados con 25 nuevas becas.

Para 2020, al proyecto Desafío sumaron el programa Arraigo, dirigido a titulados universitarios de la Universidad de Zaragoza con raíces familiares en el entorno donde se realiza la práctica, la cual, en este caso, no es laboral. Entre ambas modalidades sumaron 41 becas, alcanzando un total de 79 en los tres años que lleva en marcha el proyecto.

De cara a la matriculación del último curso, la Universidad de Zaragoza ofrecía pagar el alojamiento en el municipio elegido con un máximo de 600 euros al mes, con una manutención diaria de 20 euros, así como una bolsa de ayuda mensual de 300 euros y con los gastos de la Seguridad Social cubiertos.

Una idea similar han propuesto desde la Universidad de Castilla-La Mancha. Se llama UCLM RURAL. Universitarios ante la despoblación, y se desarrollará en localidades manchegas de menos de 5.000 habitantes. Las entidades que quieran participar tienen hasta el 26 de abril de este año para registrarse.

Un problema con cada vez mayor presencia mediática

Ribera anunció la medida del Erasmus rural durante su participación en la presentación del “Estudio de percepción de los avances realizados en la España despoblada desde el 31 marzo de 2019″, elaborado por la Cátedra contra la Despoblación y Reto Demográfico de Next Educación.

Según los datos de este estudio, que ha realizado una encuesta a 200 representantes de la también conocida como España vaciada – incluyendo plataformas, ayuntamientos, diputaciones, periodistas y entidades- menos de la mitad de los encuestados creen que se han producido ”mínimos avances”.

A estos hay que sumar un 11% que cree que la situación está mejor, una cuarta parte que considera que está igual y una quinta parte que dice que está peor, ha explicado el director del estudio, el periodista y presidente de Next Educación, Manuel Campo Vidal. Una de las conclusiones del estudio ha sido, según ha dicho, que hay “mayor presencia mediática del problema” y ”mayor conciencia de la población” sobre el reto demográfico, “incluso en la España urbana”.

Entre los avances que perciben destaca ”una mejora en las comunicaciones” aunque dicen que “persisten situaciones de marginación en el acceso a Internet”; reconocen la realización de proyectos y la ampliación de algunos servicios, pero también retrocesos como “la retirada del territorio de entidades bancarias o la debilidad creciente de servicios médicos, farmacias o educación”.

La pandemia ha cambiado la visión del mundo rural

La falta de servicios como el acceso a Internet, los cajeros automáticos o el transporte público, considerados básicos en las ciudades, entre muchos otros, parecían estar dinamitando el abandono de los municipios pequeños por parte de la juventud. Sin embargo, el confinamiento al que se vio obligado todo el territorio nacional sirvió para poner el foco en los aspectos positivos de la vida rural.

Con la obligación de pasar gran parte del día encerrados y el riesgo que las grandes aglomeraciones conllevan, el entorno rural se ha convertido en una vía de escape donde olvidarse, en cierta medida, de la pandemia. Además, la vivienda en estos municipios es más económica, lo que para los jóvenes que comienzan en el mercado laboral se traduce en una mayor capacidad adquisitiva.

“Se ha visto con la pandemia que en las zonas rurales se vive un poco mejor que en las ciudades”, defiende Vallejo. Aun así, “no queremos que venga todo el mundo de la ciudad”, para él, la clave está en “repartir un poco la población”, lo que podría venir bien para “evitar las aglomeraciones en las grandes ciudades”.

Con esa idea, el periodista colombiano del Washington Post, Juan Carlos Iragorri, trasladó su residencia a La Cuenca, una aldea de Soria. Allí ha sido capaz de entender que con solo mejorar el acceso a Internet, muchos profesionales como él podrían mudarse a este tipo de municipios.

En cambio, Silvia del Río cree que la pandemia les ha venido bien “entre comillas”, porque aunque ha visibilizado la importancia que tienen los trabajadores del mundo rural -quienes al mantener su actividad laboral evitaron problemas de abastecimiento en todo el territorio-, también ”nos ha frenado la movilización”. Una movilización que comenzó hace dos años -el 31 de marzo de 2019- en las calles de Madrid y que aún hoy persiste en su avance.

“Estamos cansados de hacer estudios”

En definitiva, los distintos representantes de la España vaciada quieren que el nuevo proyecto aprobado con 10.000 millones de euros por el Gobierno busque “una forma real de invertir las dotaciones en revertir esta situación”, porque aseguran estar ya “cansados de hacer estudios”, indica Vallejo.

Tanto él como Silvia del Río están muy preocupados por el ritmo al que está perdiendo población Castilla y León, el mayor de toda Europa y no solo a nivel rural. La representante de los jóvenes castellanoleoneses ve crucial “bajar la media de edad de la población” y para ello deben permitir que los jóvenes se queden en su tierra la dotación de los servicios públicos. “Son derechos que se supone que deberíamos tener todos los españoles, que tributamos y pagamos los impuestos como todos los demás”, recalca del Río.

Y en la búsqueda de “hacer palpaples las medidas”, Teresa López quiere reivindicar el papel de la mujer en el mundo rural, quien todavía tiene que renunciar en muchas ocasiones a sus aspiraciones laborales por cuidar del hogar en unas condiciones más difíciles de las que se experimentan en las grandes ciudades.

Según López, “hay que garantizar que las mujeres se puedan quedar en los pueblos rurales en igualdad de condiciones”, porque si no, estos pueblos ”se masculinizan, envejecen y desaparecen”, concluye.

Fuente: Radio Televisión Española.