Iberaval arropa a las empresas del medio rural durante la crisis del coronavirus

Publicado el 29/05/2020
Guillermo-Iberaval

Guillermo Martínez ha puesto en marcha su granja de ibérico en Castromonte gracias al respaldo de Iberaval

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Soluciones de financiación en buenas condiciones, plazos de devolución más flexibles y un mejor coste para las empresas situadas en el medio rural. Es la fórmula que siempre ha ofrecido Iberaval, la sociedad de garantía (SGR) de Castilla y León, que también es la que tiene más actividad en España durante los dos últimos años, algo que se ha hecho aún más evidente durante este periodo de crisis derivada del impacto que ha provocado el COVID-19.

De hecho, el papel que está jugando la sociedad de garantía en estos complejos momentos para la mayor parte de los sectores, como explica su director general, Pedro Pisonero, está resultando clave: “Desde el primer momento, antes incluso de que se decretara el estado de alarma, analizamos el impacto potencial de una crisis que se ha ido agrandando conforme pasaba el tiempo”. Al respecto, detalla que a principios de marzo acordaron la concesión de préstamos preclasificados a aquellos socios que tenían hechos los deberes, algo que ha propiciado un salvavidas a modo de financiación para muchos de ellos.

De esta manera, desde que se decretara el estado de alarma en España, e incluso antes, Iberaval desplegó toda su capacidad de respuesta para atender las necesidades de sus más de 29.000 socios -es la sociedad de garantía con mayor masa social de nuestro país-, pero también para prestar servicio a otras empresas que han recurrido a la SGR por primera vez.

Concretamente, informa Pisonero, a partir de soluciones de financiación bonificadas de forma parcial o total con el Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE) de la Junta de Castilla y León, que mejoran las condiciones de acceso al crédito.

Pisonero incide en la profundidad de la crisis, pero estima que la salida podrá ser rápida si los empresarios -también los del campo- se dotan de liquidez. “Yo recomiendo pagar ahora unos intereses, que serán más relajados que de costumbre porque el coste de los créditos ahora es más asumible, que perder nuestra empresa”, sentencia el director general, quien reflexiona que “nuestros antepasados también pasaron por situaciones realmente duras y supieron afrontarlas, ¿cómo no lo vamos a hacer nosotros?”

Al respecto, ya en marzo, Iberaval diseñó un espacio de atención dentro de su página web en el que se detallan las líneas de financiación de que dispone, tanto en Castilla y León -donde también opera con Instrumentos Financieros cofinanciados con Fondos FEDER-, La Rioja y Madrid.

Intensa actividad, notable apoyo

Sólo en lo que va de año, el 45 por ciento de las operaciones formalizadas por Iberaval en Castilla y León se han dirigido a proyectos desarrollados en el medio rural de la Comunidad. Una cifra relevante, teniendo en cuenta el peso que están asumiendo sectores como el agroalimentario en la economía castellano y leonesa. “Además de apoyar iniciativas particulares concretas de sector primario o de industria agro, existen zonas como Guijuelo en las que trabajamos de una manera muy intensa”, afirma Pisonero.

En este contexto, el director general de Iberaval señala que “muchas empresas han accedido a créditos ICO, pero esa solución que hay que reconocer como ambiciosa, no va a poder llegar a todas las empresas”. De hecho, argumenta, “según nuestros cálculos, van a quedarse fuera de ese paraguas en torno a la mitad de las pymes que necesitan financiación en Castilla y León”. Por este motivo, recomienda acudir, como una alternativa segura, a una sociedad de garantía como Iberaval, dado que una de las cualidades más valoradas en ella es su asesoramiento. Además, la SGR está facilitando a sus socios hasta un año de carencia cuando la prórroga legal son tres meses.

Otro punto a favor, según expone el director general de Iberaval, son los plazos de resolución: “Es cierto que la situación nos ha cambiado el paso, pero estamos dando una respuesta a las peticiones que nos llegan en cinco días aproximadamente”.

Iberaval, entidad financiera supervisada por el Banco de España, cuenta con el respaldo del Ministerio de Industria, a través de la Compañía Española de Financiamiento (CERSA), que facilita una cobertura de hasta el 75 por ciento del riesgo de estas operaciones, lo que hace más factible la concesión de financiaciones.

Pese a que Iberaval no dispone de una amplia red de sucursales, sí cuenta con un potente canal para atender a sus socios. Dentro de él destaca la página informativa específica sobre préstamos para afrontar el impacto del COVID-19, que ha registrado en apenas mes y medio 30.000 visitas.

“Sin Iberaval no habría sido posible”

Una de las personas que han accedido al crédito gracias a Iberaval ha sido Guillermo Martínez, que está a punto de abrir una granja de cerdo ibérico en Castromonte (Valladolid).

Las dificultades no han impedido que accediera a la financiación de su proyecto empresarial, un contrato de integración con la salmantina Casaseca Meat Group.

A partir de ahora sacará adelante unas instalaciones con 2.000 plazas de cebo, en las que los animales de raza ibérica vivirán en un estado de semilibertad, moviéndose entre la nave y el patio, con salubridad y calidad de vida, en la finca denominada La Pinta.

“Tengo experiencia en el mundo del cerdo y mucha ilusión, pero sin la ayuda de mis padres y el apoyo de Iberaval este proyecto no habría sido posible”, señala Guillermo.

 

Fuente: Campocyl.es