La mediación de Cruz Roja y Cáritas facilita trabajo a 3.493 personas

Publicado el 23/08/2013

El ratio de los planes de inserción laboral que diseñan estas oenegés rondan el 20 por ciento en 2012 · Forman, orientan al empleado y ejercen de intermediario con la empresa

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Fuente: www.diariodeburgos.es

Xurxo G.G. (Ical) – jueves, 22 de agosto de 2013

Dentro del panorama desolador que ofrece el mercado laboral, el trabajo de Cruz Roja y Cáritas Diocesana -junto al de otras onegés como la Fundación del Secretariado Gitano o la Fundación Diagrama- supone un soplo de aire fresco que ha permitido, en 2012, que un total de 3.493 personas encontraran trabajo en 2012. Y es que los ratios de inserción de sus programas de empleo rondan el 20 por ciento. Es decir, una de cada cinco personas que entran a formar parte de sus planes acaba encontrando trabajo. En 2012, 2.021 personas que pidieron ayuda a Cáritas Castilla y León encontraron un puesto de trabajo -el 19,75 por ciento-. Mientras, Cruz Roja fue capaz de insertar a 1.472 en el mercado laboral -20,3 por ciento-.

Los porcentajes, sin ser extremadamente elevados, son una muestra de la gran labor de estas ONG. En un momento en el que las ofertas de trabajo escasean, Cruz Roja y Cáritas logran alcanzar un ratio de inserción notorio, más teniendo en cuenta que las personas que acuden a ellos suelen estar en situación de exclusión social y apenas poseen estudios -aunque esta tónica general es cada vez menos frecuente-.
«Nos estamos encontrado a personas que jamás pensaban que iban a necesitar ayuda y que ahora tiene que recurrir a nosotros». La frase es de la Coordinadora de Cruz Roja en Castilla y León, Eva Fernández, una persona que, por su cargo, conoce bien la situación actual de la sociedad en la región. Y es que muchas familias que antes tenían una vida acomodada se encuentran ahora en una situación de extrema necesidad, sin trabajo ni apenas ingresos. Por eso, en ocasiones, acudir a las ONG deja de ser una opción para convertirse en una obligación.
Contexto.  Ante este espinoso contexto socioeconómico, la labor de las ONG resulta más esencial que nunca. Estas organizaciones, enfocadas a prestar cobertura a los más desfavorecidos, han visto como las demandas de auxilio han sufrido un incremento directamente proporcional a la subida del desempleo. Hace unos años, entidades como Cruz Roja o Cáritas centraban sus esfuerzos en ofrecer otro tipo de ayudas a personas en riesgo de exclusión social. En la actualidad, el enfoque ha cambiado: «Ahora vienen muchas más personas a pedir trabajo», asegura Eva Fernández. La coordinadora informa de que incluso muchos que habían obtenido trabajo anteriormente gracias a sus planes de empleo «regresan para pedir un puesto de trabajo o incluso únicamente comida para subsistir».
Por tanto, las nuevas necesidades sociales les han obligado a ampliar las campañas de inserción laboral. No en vano, sólo en Castilla y León, los Servicios de Empleo de Cáritas han visto aumentadas en 3.000 las peticiones de ayuda en tan sólo dos años, hasta las 10.234. Los números de Cruz Roja, aunque menores, son también importantes. La ONG cerró el año con 7.250 participantes en su plan de empleo en la Comunidad.
El buen comportamiento de estos planes, tiene su fórmula. «Experiencia y credibilidad, logradas a base de un gran trabajo», responde Eva Fernández.
La labor de Cruz Roja y Cáritas va más allá del hecho de hacer de intermediario entre empresa y trabajador, ya que ambas evalúan uno por uno todos los casos para ofrecer una orientación profesional e individual. Una vez analizadas las habilidades del candidato, es el momento de la formación. Por ejemplo, Cáritas ofreció el año pasado acciones formativas a 2.539 personas. Por su parte, Cruz Roja imparte una formación «directa y flexible, en la que se apoya en todo momento a los alumnos». De ahí que Eva Fernández resalte que cuando proponen a una persona como candidata a un puesto «está igual de preparada que cualquiera, pese a encontrarse en situación de exclusión social». Los sectores más explotados suelen ser el turístico-hostelero y el de Servicios Socioculturales y a la comunidad.