Las empresas de la región declaran a Hacienda crecimientos récord y cifras próximas a 2008

Publicado el 24/11/2017

El resultado de explotación, prueba de la robustez del negocio, registra un inédito aumento del 24%

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Las empresas de Castilla y León vuelven a estar en cifras similares a las que tenían al inicio de la crisis, con beneficios y márgenes de explotación que no alcanzan los de 2008 pero sí los de 2009, según las Cuentas Anuales del Impuesto sobre Sociedades correspondiente a 2015 (el abonado el año pasado), difundidas ahora por la Agencia Tributaria. Además, la facturación de las empresas creció en ese ejercicio el 7,1% con respecto al anterior, mientras que los gastos de personal se mantuvieron en márgenes más moderados, ya que lo hicieron tres veces menos, el 2,4%. El resultado bruto de explotación (RBE), mientras, arrojó un dato que es el 24,2% superior al de un año antes, un crecimiento muy por encima del registrado en el conjunto de España y que no se había dado en la serie histórica de la AEAT, que se inicia en 2005.

La estadística tributaria está basada en las cuentas de pérdidas y ganancias de las declaraciones anuales del Impuesto sobre Sociedades que presentan al fisco las sociedades no financieras con domicilio fiscal en Castilla y León (la Agencia tiene censadas 69.388).

La importancia recaudatoria del Impuesto sobre Sociedades la pone de manifiesto el hecho de que se sitúe solo por detrás del IRPF y del IVA en los ingresos no financieros del Estado. Este año, hasta septiembre, ha generado una recaudación de 326,5 millones en la comunidad, el 10,8% más que en el mismo periodo de 2106 y el 12%del total ingresado por el fisco.

 

El alza de la facturación entre las sociedades de Castilla y León triplica el de los gastos de personal, según sus cuentas fiscales de 2015

Con todo, la mejor cualidad de Sociedades, según destaca la propia Administración, es «el elevado nivel de información de índole económica que proporcionan sus estados contables, para un mayor conocimiento de la realidad española». Las declaraciones anuales constituyen el documento contable de mayor valor informativo entre los que presentan las empresas a la Administración Tributaria ya que abarca la estructura patrimonial, la formación del resultado ordinario de la actividad y los resultados de carácter atípico.

Además, las entidades sujetas al Impuesto constituyen el colectivo de mayor importancia económica ya que facturan aproximadamente el 90% de las ventas y dan empleo a la gran mayoría de los asalariados.

Así, las empresas de Castilla y León que tributaron por Sociedades declararon en el ejercicio de 2015 una producción total de 57.252 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 7,1% con respecto a un año antes y sitúa el volumen de facturación agregada de las compañías regionales a la altura de los datos de 2010. En el conjunto de España, el incremento se situó en el 3,9%. En el caso regional se trata del segundo aumento consecutivo, ya que un año antes, subió el 4,2%. Todavía queda lejos en este apartado el récord, alcanzado en 2007 con unas ventas totales de 72.428 millones de euros.

Las empresas de Madrid acaparan más de la mitad (44.880 millones) del resultado después de impuestos de todas las sociedades españolas

La evolución de los gastos de personal declarados por las sociedades de la comunidad autónoma, mientras, también avanzó por terreno positivo por segundo año consecutivo, después de cinco de descensos y tras el exiguo aumento del 0,4% de 2014, pero lo hizo de forma bastante más moderada. En el ejercicio de al actual informe, los gastos de personal crecieron el 2,4%, hasta los 8.260 millones. La cifra se sitúa como la tercera más baja de la serie histórica (que comienza en 2005), y lejos de los más de 10.418 millones que la empresas abonaron como costes laborales en 2008. Desde entonces hasta 2015, el descenso acumulado se sitúa en el 20,7%.

 

El negocio puro y duro

 

El indicador que mejor progresión muestra en la estadística tributaria de las compañías de Castilla y León es el resultado bruto de explotación (RBE), también conocido como Ebitda por sus siglas en inglés. Registró un incremento anual en 2015 del 24,2%, hasta los 4.214,7 millones de euros. El RBE hace referencia a las ganancias de las empresas antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones –es el beneficio bruto de explotación– y suele utilizarse como referencia de la capacidad que tiene una sociedad para generar beneficios considerando exclusivamente su actividad productiva. En otras palabras, informa de si el negocio ‘puro y duro’ de una empresa es o no rentable. En el conjunto de España, su incremento es bastante inferior al autonómico, en concreto del 11,7%.

Este índice arroja un dato que es todavía el 5,5% inferior al de 2008 en Castilla y León (en el conjunto nacional –exceptuado el País Vasco y Navarra, que tienen haciendas forales propias–, sí es ya el 25% mayor que en 2008), pero se ha recuperado con robustez. Después de reflejar retrocesos durante cinco ejercicios consecutivos (2008-2012) de entre el 3% y el 23%, ahora lleva ya otros tres años con crecimientos del 18,4%, el 20,3% y el citado 24,2%, el más acusado de la serie.

En un análisis sectorial, se comprueba que no a todas las sociedades les marcha igual de bien, o igual de mal. En la comparación entre las cuentas de pérdidas y ganancias de 2014 y 2015, el resultado es que las empresas del sector industrial, que son las que presentan un mayor resultado bruto de explotación (1.581,4 millones, según el último dato, el 37,5% del total) registraron una mejora interanual del 12,5%. Palidece frente al 46% de incremento que reflejan las sociedades del sector comercio, reparaciones y transporte, que alcanzan un RBEde 1.214,3 millones.

 

Fin de la travesía del desierto

 

Las sociedades que prestan servicios a empresas, por el contrario, sufren un descenso del 7%, hasta 240,9 millones, y las de servicios sociales, del 36%, hasta 122,7 millones. También descienden las empresas encuadradas en el sector de la agricultura y ganadería, con 178,5 millones, el 20% menos que un año antes. Se dispara el RBEen las sociedades del sector de la información y las comunicaciones, que pasan de 3,4 millones en 2014, a 31,4 millones el siguiente.

En cuanto a los resultados que la estadística de la Agencia Tributaria recoge sobre los resultados de las sociedades no financieras de Castilla y León, ponen de manifiesto que las empresas dijeron adiós ya en su declaración del Impuesto de Sociedades de 2015 a la travesía del desierto que revelan los datos entre 2009, cuando empezaron los resultados negativos, y los cinco ejercicios posteriores. Así, en 2015 las empresas de la comunidad declararon un resultado agregado antes de impuestos de 1.295,9 millones de euros, cantidad ya solo el 3% inferior a la registrada en 2008.

Según el informe, las 69.398 empresas de Castilla y León suponen el 4,68% de las computadas en España (1.485.102), excluidas la mayoría de las del País Vasco y Navarra. En la columna del Resultado Contable (equivalente al resultado después de impuestos de las sociedades no financieras), los 880,58 millones de euros de Castilla y León suponen solo el 1,0,1%del total nacional (86.498 millones). Hay que tener en cuenta que las empresas de Madrid acaparan más de la mitad (44.880 millones)y las de Cataluña (17.942) , la quinta parte.

Fuente: elnortedecastilla.es