Las mujeres jóvenes en riesgo de exclusión tienen mayores dificultades para acceder al empleo

Publicado el 30/06/2017

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social señala que ante la falta de medidas para conciliar, “si tienen cargas familiares” no pueden ni siquiera asistir a los cursos de formación

Share Button

La persistencia de estereotipos de género condiciona el acceso al mercado laboral de los jóvenes en España. Así lo denuncia la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) en un estudio presentado este jueves sobre el acceso de la juventud al empleo. El personal que trabaja en sus entidades ha detectado “preocupantes” diferencias entre hombres y mujeres en el acceso tanto al empleo como a los programas de formación.

La organización señala que las mujeres jóvenes se ven perjudicadas de manera significativa”si tienen cargas familiares” y la falta de medidas de conciliación para asistir incluso a los cursos de formación. El resultado, según el informe, es que ellos tienden a capacitarse más que ellas, un aspecto clave para su posterior empleabilidad.

Las mujeres, afirma la EAPN, también deben afrontar preguntas en las entrevistas de trabajo o para realizar prácticas, sobre si tienen pensado tener hijos en el futuro. Según sostienen, las propias jóvenes perciben que “pueden tener más dificultad en su acceso a un empleo”.

La ONG resalta en su informe que, si bien es cierto que la tasa de jóvenes que ni estudia ni trabaja (ni-nis) ha descendido año a año desde que fijara su máximo en 2013 con un 22,5%, ésto no se ha traducido en una mayor empleabilidad para este sector de la población.

“Mientras el desempleo entre jóvenes entre 16 y 29 años ha disminuido en 382.000 personas entre 2013 y 2016, sólo 21.000 personas más de esta edad han conseguido trabajo”, destaca EAPN. La explicación que aducen se la reducción de la población activa y, específicamente, de este rango de edad. En cualquier caso, aquellos que se han incorporado al mercado laboral han visto como “se han deteriorado sus condiciones de trabajo ”debido a “una proporción creciente de contrataciones temporales y una disminución de los salarios”, indica el informe.

Garantía Juvenil

La tasa de desempleo de los ni-nis se situó por debajo del 20% en 2015, casi tres puntos menos respecto a 2013. Esa disminución fue más acusada entre aquellos con una Educación Secundaria Obligatoria (ESO) que entre los que tenían un nivel de estudios de bachillerato o un grado medio de Formación Profesional.

En este aspecto, las mujeres también salen peor paradas, ya que el descenso del paro entre ellas fue de dos puntos y medio por ciento mientras que el de ellos fue de un 3,6%.

Un aspecto que la EAPN valora “positivamente” para contribuir a seguir reduciendo estas cifras es la implantación del programa de Garantía Juvenil. A juicio de la organización, es particularmente “positivo” pues coloca a los ni-nis “en el punto de mira de las políticas de empleo”.

La mayoría de los inscritos en el programa entre 2014 y 2015 fueron jóvenes en desempleo (el 71%) frente al 29% estaban inactivos. De todos ellos, casi uno de cada seis eran hombres, respaldando de esta manera, la alerta de la EAPN sobre el papel relegado en el que queda la mujer.

Entre los jóvenes registrados en la Garantía Juvenil, uno de cada cuatro tenían sólo una educación primaria o hasta el primer ciclo de la ESO, mientras que el 36% había finalizado el Bachillerato o un grado medio de FP, y el 22% tenía estudios universitarios.

Jóvenes en riesgo de exclusión social

Un aspecto en el que incide la red EAPN es la falta de información sobre los jóvenes que están en una situación de vulnerabilidad. “No sabemos cuántos están inscritos, qué porcentaje suponen del total o si están registrados en mayor medida que jóvenes no vulnerables, señala el informe. Esta circunstancia impide “garantizarles una atención adecuada”, indican.

Además, hay que añadir que la inscripción al programa de Garantía Juvenil no siempre es fácil. Los centros que la ONG tiene por las diferentes regiones señalan que el 79% de las personas en riesgo o en situación de exclusión social se encuentran con importantes barreras a la hora de registrase. La principal traba que se encuentran son las nuevas tecnologías debido a “la falta de conocimiento” o “la falta de disponibilidad de internet o de una dirección de correo electrónico”.

Junto a ello, otro obstáculo al que se enfrentan es “no entender qué les ofrece ni a qué se comprometen” junto con la desconfianza en las instituciones públicas. El resultado de todo esto se traduce en que en el 51% de las encuestas respondidas por los centros de EAPN, menos de uno de cada diez jóvenes vulnerables se había registrado en el programa de Garantía Juvenil.

Fuente:  elmundo.es