Los alojamientos de turismo rural se autoevaluarán para lograr sus estrellas

Publicado el 30/09/2013

Hoteles y posadas tendrán un máximo de 50 plazas y 14 en las casas rurales.

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Fuente: diariodeleon.es

F. LÁZARO | Valladolid 30/09/2013

Los propietarios de alojamientos de turismo rural de Castilla y León tendrán en sus manos la categorización de sus establecimientos, su catalogación por estrellas (de una a cinco, como los hoteles) en función de los servicios, instalaciones y equipamientos de cada alojamiento, siguiendo un baremo previamente establecido por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León.

En el desarrollo de este cálculo se valorarán diez áreas en el caso de las posadas y de los hoteles rurales y siete cuando se trate de casas rurales, y el resultado final será la suma obtenida en los diferentes apartados, según figura en el Proyecto de Decreto por el que se regulan los establecimientos de turismo rural en Castilla y León, que establece que para lograr una estrella deberán tener 10 puntos como mínimo; 35 para dos estrellas; 45 para tres; 65 para cuatro; y 85 como mínimo para lograr la máxima categoría de cinco estrellas.

Los alojamientos, como ocurre con los hoteles, tendrán la obligación de lucir su categoría y los distintivos acreditativos de la clasificación que determine la Consejería una vez que presenten, ante la administración, la correspondiente declaración responsable.

Pero la valoración no será competencia exclusiva de los promotores de los alojamientos de turismo rural, ya que los servicios técnicos de la Consejería de Cultura y Turismo comprobarán que la baremación es la correcta.

El Proyecto de Decreto, que todavía puede sufrir cambios, avala el nacimiento de la categoría de hotel rural y la desaparición de los que hasta ahora operaban bajo la fórmula de centro de turismo rural, una vez concluido el periodo transitorio que se estableció para su adaptación a la nueva normativa.

El Proyecto de Decreto por el que se regulan los establecimientos de alojamiento de turismo rural, que ha sido informado por el Consejo autonómico de Turismo de Castilla y León y del que el Consejo Económico y Social emitió el pasado viernes un informe previo, estipula cuestiones como la de la prohibición de que los alojamientos estén a menos de 500 metros de polígonos industriales o vertederos, además de establecer las capacidades máximas (50 plazas para los hoteles y 16 para las casas rurales, incluidas las camas supletorias), superficies útiles de las habitaciones (7, 10 y 14 metros en hoteles, posadas y casas rurales para simples, dobles y triples, respectivamente) y hasta el número de cuartos de baño: uno para cada cuatro plazas o fracción en las casas rurales e integrados en las habitaciones para el resto de tipologías.

Como requisitos comunes, la normativa señala que la decoración en todos los casos deberá de ser armónica con las características del inmueble en el que están y agrega que en la oferta gastronómica y enológica de los hoteles rurales y las posadas se deberán de tener en cuenta las peculiaridades culinarias y vinícolas de la zona en la que se asienten.