Los millennials españoles se ven poco preparados para la Industria 4.0

Publicado el 18/05/2018

La Generación Z se muestra menos fiel a la empresa que los Millennials

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El 48% los millennials cree que las empresas se comportan de manera ética y que están realmente comprometidas con la sociedad y su progreso. Esto supone un cambio brusco con respecto a los resultados del año anterior, cuando el porcentaje era del 65%, y el 62% afirmaba que los líderes empresariales y directivos estaban comprometidos a mejorar de la sociedad. Esta es una de las principales conclusiones que refleja la séptima edición de la Encuesta Millennials elaborada por Deloitte, que recoge las opiniones de más de 10.400 personas pertenecientes a la Generación Millennial en 36 países y casi 2.000 jóvenes de la Generación Z en seis países.

Las dos encuestas anteriores efectuadas por Deloitte evidenciaban una postura cada vez más positiva hacia las empresas por parte de los millennials: la visión que esta generación tenía acerca de las compañías y su ética mejoró durante tres años consecutivos, descendiendo el número de aquellos que pensaban que las empresas solo se regían por el mero interés económico.

Sin embargo, la encuesta de este año pone de manifiesto que la opinión de estos jóvenes sobre las compañías y la ética empresarial ha alcanzado los niveles más bajos en cuatro años. “Las empresas tienen que identificar de qué manera pueden generar un impacto positivo en la comunidad en la que operan, y centrarse en aspectos como la inclusión, desigualdad de ingresos, inmigración y la diversidad si quieren ganarse la confianza y lealtad de los empleados millennials y jóvenes de la Generación Z”, apunta Idoia de Paz, directora del área de Consultoría de Human Capital de Deloitte.

En el marco nacional, los millennials españoles también reniegan de las empresas: el 79% (frente al 75% global) opina que las compañías solo se centran en sus propios objetivos, en lugar de tener en cuenta también a la sociedad en general, frente al 55% del año anterior. Además, el 70% de los millennials en España (y el 63% a nivel global) cree que la única ambición de las empresas es hacer dinero, frente al 38% que así lo afirmaba en la encuesta de la edición anterior, y tan solo el 45% cree las empresas se comportan de manera ética y responsable, lo que supone una caída de 27 puntos porcentuales en tan solo un año.

La imagen de las empresas, en declive

Los millennials, y ahora también, los jóvenes de la Generación Z señalan una brecha entre los objetivos que, a su juicio, las empresas deberían perseguir y las verdaderas prioridades de la organización para la que trabajan. Así, generar empleo, proteger el medio ambiente, mejorar la sociedad y la calidad de vida de sus empleados e innovar destacan en el ranking de metas no cumplidas por las organizaciones según ambas generaciones en España.

La confianza ha bajado no solo en las empresas, sino también en sus líderes, dado que solo el 27% de los millennials españoles considera que los dirigentes de las compañías tienen un impacto positivo en la sociedad, frente al 44% de los millennials a nivel global. La desconfianza en los líderes políticos es aún mayor: en España, tan solo el 14% cree que tengan un impacto positivo en la sociedad (frente al 19% global), y un 83% considera, de hecho, que su impacto es negativo.

Las perspectivas económicas y sociales mejoran

Pese a ello, las expectativas socio-económicas y políticas de los millennials españoles han mejorado con respecto al año anterior, aunque se mantienen ligeramente por debajo de la media global. Así, el porcentaje de aquellos que piensan que la situación económica en España mejorará en el próximo año sube trece puntos porcentuales, situándose en el 49% (frente al 36% del año anterior). A nivel global, esta opinión crece cuatro puntos porcentuales, con un 49% de millennials que esperan que la economía de sus respectivos países mejore.

Si bien los millennials en España son más positivos con las perspectivas económicas para su país, vuelven a mostrarse pesimistas con respecto a la situación social y política: solo un 30% espera que mejore, frente al 33% global. Sin embargo, a pesar de que el porcentaje no es muy elevado, la tendencia en España es positiva, ya que sube dos puntos porcentuales con respecto a 2017. A nivel global, por el contrario, ha pasado del 36% al 33% el número de millennials que aseguran que la situación en su país mejorará.

Por otro lado, solo la mitad (51%) de los millennials a nivel global confía en que tendrá una situación financiera más acomodada que sus padres, y el 43% cree que será más feliz. En España, solo el 38% de los millennials confía en tener una posición económica mejor que la de sus padres, y 39% cree que será más feliz de lo que lo fueron sus progenitores. Solo los millennials de países con mercados emergentes tienen más confianza en el futuro.

Millennials y Gen Z, desprevenidos ante la Industria 4.0

Por otro lado, los jóvenes son plenamente conscientes de la importancia de la Industria 4.0 su impacto en el entorno laboral y la manera de trabajar. Según Deloitte, Millennials y Gen Z confían en su potencial para liberar a los empleados de las tareas más rutinarias y que puedan dedicarse a otras más creativas. De hecho, en España, ni millennials ni jóvenes Z temen que la Industria 4.0 sustituya su trabajo y responsabilidades diarias (solo el 18% opina esto), el 21% cree que no tendrá ningún impacto en su trabajo y el 55% (frente al 52% de global) considera que lo mejorará, aportando entre otras cosas, más tiempo para dedicarlo a pensar, crear y añadir valor a sus tareas.

Sin embargo, al mismo tiempo, ambas generaciones se muestran inquietas ante la llegada de la Industria 4.0, ya que solo el 36% cree contar con las habilidades necesarias. Así, millennials y jóvenes de la Generación Z buscan ayuda en directivos y empresas. Para ambas generaciones en España, son las compañías (según el 43% de los encuestados) las principales responsables de preparar a la sociedad y a los empleados para la Industria 4.0, muy por delante de universidades (15%), el Gobierno (15%), o los colegios (5%).

En esta línea, según la encuesta, para 8 de cada 10 jóvenes profesionales, la formación continua en las compañías será un factor clave en esta materia. No obstante, solo el 38% de los encuestados en España afirma que sus compañías les están ayudando a prepararse para los retos asociados a la Cuarta Revolución Industrial, lo cual supera a la media global (un 36%).

Como señala Idoia de Paz, “las empresas necesitan escuchar a los millennials para aprender y reinventar la manera de gestionar el talento que la Industria 4.0 requiere, haciendo especial hincapié en el aprendizaje continuo para ser capaces de ayudar a los empleados a crecer en su carrera profesional y en su desarrollo personal”.

Entre hombres y mujeres también se aprecian diferencias, ya que el nivel de confianza de tener las habilidades y conocimientos necesarios para afrontar los cambios de la Industria 4.0 es mayor entre hombres (41%) que entre mujeres (30%).

Diversidad y flexibilidad, claves para retener talento

La encuesta elaborada por Deloitte muestra que la fidelidad entre la Generación Millennial y la empresa para la que trabajan ha descendido a niveles de hace dos años: el 43% se ve dejando la compañía para la que trabajan en dos años, y solo el 28% busca permanecer más de cinco años. De entre los que plantean dejar su actual empleo en un máximo de dos años, el 62% considera la gig economy (la realización de trabajos temporales en función de tareas o proyectos específicos) como una alternativa.

El informe de Deloitte revela también que la fidelidad es aún menor entre los profesionales de la Gen Z: el 61% de los encuestados pertenecientes a esta generación dice que abandonará su actual empresa en dos años si se les presenta la oportunidad. “El hecho de que la fidelidad de estas generaciones hacia la empresa en la que trabajan sea tan variable e inestable presenta una oportunidad única para que empresas dupliquen sus esfuerzos a la hora de atraer y retener talento”, explica de Paz.

En España, ha aumentado el número de jóvenes profesionales de la Generación Millennial dispuestos a dejar la empresa en la que trabajan, pasando de un 25% en 2017 a un 39% este año. También desciende de un 42% a un 37% el número de millennials que quiere permanecer en su empresa cinco años o más.

Por otro lado, los jóvenes millennials españoles, igual que el resto de millennials en todo el mundo, recalcan que los dos aspectos más importantes a la hora de elegir en qué empresa trabajar son el beneficio económico que le aporta, en primer lugar, y la flexibilidad laboral. Esta última resulta clave ya que, tal y como demuestra el Informe, entre aquellos Millennials y miembros de la Gen Z que han respondido que quieren permanecer en la compañía donde trabajan al menos cinco años más, el 55% de ellos asegura que han notado más flexibilidad en su empresa que hace tres años.

La Gen Z se hace eco de los millennials

La encuesta de este año incluye también la visión de la Generación Z. Al igual que los millennials, el 80% de los jóvenes Z también consideran que el éxito de una empresa debe medirse por algo más que el resultado financiero. Sin embargo, a la hora de determinar en qué empresa trabajar, para ellos el beneficio económico va en segundo lugar –debido a que tienen menos ataduras y obligaciones económicas aún que los millennials- por detrás de buscar una empresa que les posibilite ser parte de una cultura de trabajo positiva y enriquecedora.

Asmismo, como los millennials, se muestran inquietos ante la llegada de la Cuarta Revolución Industrial: tres de cada diez jóvenes Z que están trabajando se siente totalmente capacitado para ella, y el 42% asegura que su empresa le está ayudando a comprender y prepararse para la Industria 4.0.

Por otro lado, si bien los millennials se muestran más optimistas con respecto a la situación económica de su país que hacia la coyuntura política y social, con un 37% de millennials en países desarrollados que cree que mejorará en el próximo año, los jóvenes Z son más pesimistas, ya que solo el 31% de los que habita en un país desarrollado confía en que la situación económica mejore. Además los miembros de esta generación comparten la visión de que tendrán menos oportunidades que las generaciones previas: el 43% de la Gen Z cree que tendrá menos oportunidades de aspirar a una carrera profesional gratificante y una vida satisfactoria, frente al 32% de los millennials.

Fuente: equiposytalento.com