La Junta estimula el emprendimiento innovador hasta 2020

Publicado el 20/10/2016

85 medidas y 603,7 millones
Se ejecutarán en colaboración con casi un centenar de agentes

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Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta, ha presentado este miércoles en Burgos la Estrategia de Emprendimiento, Innovación y Autónomos de Castilla y León 2016-2020, que nace como instrumento de coordinación de casi un centenar de entidades públicas y privadas que trabajarán unidas no sólo para estimular el espíritu empresarial en la comunidad autónoma, sino para que los nuevos proyectos surjan vinculados a la mejora continua de los productos, procesos y servicios.

Esta Red de Emprendimiento e Innovación, formada por instituciones, empresas, universidades, clústeres, centros tecnológicos, sector financiero y agentes económicos y sociales, será la encargada de ejecutar las 85 medidas que recoge el documento, dotadas con un presupuesto de 603,7 millones de euros que se estima que movilizarán otros 931 millones de euros de inversión privada.

Retener talento

Sumar esfuerzos para que Castilla y León cuente con más empresas, de mayor tamaño y preparadas para competir en un mundo en plena revolución tecnológica, y retener y atraer talento creativo como garantía de futuro es lo que busca la estrategia que ha dado a conocer Herrera, que por primera vez aborda las políticas de emprendimiento e innovación como un todo en lugar de hacerlo por separado.

Se trata de un relevante cambio de concepto que, además de evitar la dispersión de recursos, busca conseguir un cambio en la cultura empresarial de Castilla y León. Ante el proceso de imparable digitalización de la sociedad y la economía, ya no basta con facilitar que salgan adelante nuevos proyectos si no que debe procurarse que sean innovadores.

4 grupos

Las 85 iniciativas que recoge la estrategia para el periodo 2016-2020 están distribuidas en 4 grupos: emprendimiento y autónomos; innovación y transferencia tecnológica; especialización sectorial, y competitividad rural.

El primer bloque se dirige tanto a los emprendedores por necesidad -desempleados que optan por convertirse en autónomos y en su mayoría apuestan por actividades tradicionales-, como a los promotores de startups con elevado potencial para generar valor añadido y empleo cualificado, los dueños de negocios rurales basados en los recursos endógenos y los llamados empresarios sociales, aquellos que están más orientados a atender a las personas desfavorecidas que a lograr una alta rentabilidad económica.

El segundo apartado del plan de trabajo afecta a la innovación y la transferencia tecnológica. En este caso se ncluyen 31 medidas encaminadas a lograr la transformación digital de las empresas, mejorar la formación de su capital humano, aumentar la dimensión internacional de su I+D+i, para que puedan competir con otras compañías de la UE por los fondos europeos, y crear espacios idóneos para la innovación.

Entre las 15 iniciativas del tercer bloque, dedicado a la especialización sectorial, merece una mención especial la apuesta por la industria 4.0. De este modo, se impulsará mediante la aprobación de planes sectoriales desarrollados para incorporar a los procesos productivos tecnologías digitales como el big data, la ciberseguridad, la inteligencia artificial, la robótica avanzada, el cloud computing, la fabricación aditiva, la realidad aumentada o el Internet de las cosas. Como complemento de esto se articularán ayudas para la adaptación de las pymes, un servicio de vigilancia tecnológica para difundir los avances más importantes y formación para directivos y técnicos.

El cuarto y último bloque consta de 16 medidas y se centra en incrementar la competitividad rural mediante planes de acción específicos para cada zona, un servicio de información y asesoramiento, formación gerencial, apoyo en materia de gestión y comercialización digital y actuaciones sectoriales en agroalimentación; turismo, cultura y patrimonio; hábitat y edificación sostenible, y energía y medio ambiente.

Fuente: castillayleoneconomica.es